sábado, 7 de febrero de 2015

25 y el agua fría

Desperté el domingo como a las 11 am, una buena hora para despertar un domingo, por fortuna mi jefa me invitó a almorzar, bueno eso sí, su esposo iba a esperarme en alguna parte cerca la casa de ellos para que yo no me perdiera.
 
Sin embargo, cuándo fui a bañarme, no había agua caliente, revisé la caldera y no servía tampoco, entonces pensé ¡genial! Invierno, agua helada, usemos ciertas costumbres rusas para apalear el frío y de paso contribuir con el resfrío. Me bañé como los gatos, con la lengua y por los lados, con agua horriblemente fría. No me bañé el pelo por si se lo preguntaban.

Fue mi primer día tomando metro y por fortuna no me perdí, no sé si les conté que tengo un GPS mental que no me funciona para nada, pero como no soy tan tímida, suelo preguntar cualquier estupidez para no sentirme perdida, ¡ah!, y lo mejor es que si me llego a perder o a sentir perdida, sigo caminando para adelante y giro hacia alguna parte. Seguí las instrucciones que me dio el esposo de mi jefa para llegar hasta donde me iba a salir a encontrar. Al llegar me dijo espera, tenemos que ir primero a comprar el almuerzo, pues bien, ellos iban a comprar a un sitio del que no recuerdo el nombre, un pequeño restaurante con el formato típico de los lugares en Barcelona, pero con un ambiente agradable, los meseros te saludan amigablemente y como al parecer mi jefa y su esposo son clientes asiduos, pues había un poco más de cercanía.

Pero claro, nada podía pasar sin que sucediera algo que me descolocara, algo extraño pienso yo, pero en algún momento un mesero de los que atendía saludó al esposo de mi jefa y le dio la mano, a mí también me saludó, me dio la mano y se retiró, pero el esposo de mi jefa dijo "ella es una compañera del trabajo de mi esposa" y giró la cabeza para ver si estaba el mesero que saludó y no lo vio, obviamente. Entonces me miró y yo lo miré con cara de interrogante, él me dijo "es que no quiero que piense que estoy saliendo contigo" y yo bueno no me fui de culo porque estaba sentada, pero me acordaba de los muñequitos de Condorito cuando al final se caen y usan la palabra ¡plop! Así mismo quedé yo, que al final no supe si ofenderme o pensar en lo ridícula la situación, preferí reír.

Advierto, no tengo nada en contra de este pobre hombre que ama a su mujer y teme que quizá le inventen chismes por ir con la compañera de trabajo de su esposa a buscar comida, creo que de paso admiraré que tuvo los huevos para tratar de aclarar que él y yo no somos nada, pero, por otra parte, no dejo de pensar en lo macabeo del tipo que hasta ternura me dio, lo digo con respeto y me pregunto ¿todos los hombres casados intentan dejar claro que son casados y solo están con su mujer? Bien allá cada quien con sus asuntos. Me quedó claro que él es un buen hombre y ama a su mujer.

Dejo un link en donde se encuentran mis primeras fotos acá en Barcelona.
 
 

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